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Dimensiones del trabajo en equipo

Edición: 13 - 2008, lo que viene..., febrero, 2008
Por: Jesús A. Sampedro Hidalgo

imagenLa diversidad de la fuerza laboral y el reto de la globalización han hecho necesarias la integración, capacitación y desarrollo de equipos que consecuentemente trabajen en búsqueda de los objetivos planteados por la organización, pero con habilidades y alta capacidad de desempeño. Teniendo en cuenta que la actuación de los individuos en grupos es diferente de su actuación cuando están solos y que su comportamiento ante cualquier cambio planteado en una organización podría favorecer o no a ésta, entonces es interesante considerar la inminente necesidad e importancia del trabajo en equipo.

Un sencillo grupo de personas no es un equipo; la gente que espera en una estación del metro sería considerada como tal, pero no lo es. Un equipo de trabajo emerge cuando dos o más individuos interactuantes e interdependientes se reúnen para alcanzar determinados objetivos específicos, ya sean bajo el esquema o estructura tradicional de mando (grupos formales) o aquellos que surgen espontáneamente sin patrones rigurosamente establecidos (grupos informales).

La formación de equipos de alto desempeño se ha convertido en los últimos años en el esquema de trabajo preferencial en muchas corporaciones mundiales; y mucho más aun a medida que las tradicionales jerarquías empresariales han cedido paso a métodos de interacción más adecuados (en cuanto a lo participativo -tipo coaching- y flexible). Esta concepción del trabajo en equipo busca el desarrollo de la quinta etapa de formación de grupos, la cual refiere, según el planteamiento de Stoner, al desempeño en donde la estructura es plenamente funcional y aceptada, y el grupo acumula esfuerzos en la labor por efectuar.

Un auténtico equipo es una fuerza dinámica compuesta por una serie de personas que trabajan. Dirigir equipos de trabajo es sin duda una práctica exigente, pero gratificante, y requiere líderes con características especiales, tales como: la capacidad de inspirar confianza entre los miembros y la facultad de descubrir, aprovechar y desarrollar las aptitudes y los talentos necesarios para desempeñar proyectos de una forma óptima.

Características de los verdaderos equipos

El trabajo en equipo es la base de toda buena gestión. Dirigir un equipo correctamente es un desafío estimulante para cualquier líder, desde el inexperto hasta el más experimentado. Por esto, el líder debe aprender todo lo necesario sobre la gestión de equipos, desde ensamblar cada uno para que funcione con eficacia hasta lograr junto a todos los fines deseados. En rasgos generales, se considera que las características básicas de los equipos son las siguientes:

- Meta común: para llegar al mismo sitio.

- Cooperación: para hacerlo de la manera más adecuada.

- Comunicación: para comprender y facilitar el avance.

- Compromiso: para trabajar juntos, sin importar que surjan circunstancias adversas.

Además, los equipos que verdaderamente demuestran un trabajo enfocado en la competitividad presentan las siguientes peculiaridades o cualidades:

- Los miembros del equipo se protegen entre sí.

- Saben qué es lo más importante.

- Crecen juntos.

- Existe un adecuado espíritu de equipo o actitud de compañerismo.

- Colocan sus derechos individuales por debajo de los intereses del equipo. Recuerde que “el individualismo gana trofeos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos”.

- Cada miembro desempeña un papel específico. “Por eso se sienten especiales y actúan de manera especial”.

- El equipo eficaz tiene una buena reserva.

- Los miembros saben exactamente en qué situación se encuentra el equipo.

- Están dispuestos a pagar el precio.

También es importante que los líderes en la gestión de equipos conozcan las diversas clases de éstos, los cuales, según Drucker, difieren entre sí en cuanto a su estructura, el comportamiento que se les exige a sus miembros, las ventajas que ofrece, su vulnerabilidad, sus limitaciones, sus requisitos y, sobre todo, lo que pueden lograr y por qué se debe lograr. Estos tipos de equipo son:

1) Equipo de béisbol. Cada jugador tiene una posición fija (no la abandona) y es especialista sólo en ésta.

2) Equipo de fútbol u orquesta. Aunque cada jugador tiene una posición fija, la estructura es más flexible. Requiere mucho ensayo y el director le imprime cierto dinamismo a la interacción.

3) Equipo de dobles de tenis. Cada jugador tiene una posición preferida; existe alta interacción entre los jugadores y éstos se cubren mutuamente.

El trabajo en equipo vale la pena

Para los individuos, trabajar en un equipo triunfante puede llegar a ser una de las experiencias más enriquecedoras de su vida, y si están en el adecuado, puede ser una de las más poderosas. La gente simplemente se enriquece cuando realmente trabaja en conjunto. Es de hacer notar que todo sistema que permite la amplia participación de los individuos como parte de un equipo estará dándole forma a la cultura organizativa. Un buen grupo es siempre más grande que la suma de sus partes; y en caso de ser un equipo de líderes, se incrementa su eficacia de manera exponencial.

Con la conformación adecuada de conjuntos de trabajo, las metas se cumplen más fácilmente, ya que los integrantes generalmente asumen una actitud favorable y flexible hacia el desempeño de cualquier labor que se requiera. En pocas palabras, el trabajo en equipo realizado por personas comunes dentro de las organizaciones (cuya dirección y visión les permiten sentir que vale la pena) hace posible obtener resultados poco comunes o con un nivel de éxito que nunca creyeron lograr. imagen

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