Este
tipo de soluciones debe admitir todos los canales posibles de interacción con
el cliente: Teléfono, fax, correo electrónico, Internet, dispositivos
inalámbricos y el contacto directo. Pero las plataformas tecnológicas tienen
que estar al día.
Los gerentes de mercadeo tienen como visión
desarrollar estrategias que fundamenten la orientación que debe poseer un
producto o servicio, con los objetivos de aumentar la rentabilidad y asignar
eficientemente los recursos.
En este proceso se ha de evaluar
cuidadosamente el impacto que pueden causar para las empresas sus fortalezas,
debilidades, amenazas, oportunidades y ventajas competitivas. La compañía busca
estas últimas mediante programas de mercadeo integrados que coordinen el
producto, la distribución y las “comunicaciones” de la oferta de bienes o
servicios para satisfacer las necesidades de un mercado determinado.
Todo
se reduce a un click
En estos tiempos de constante innovación,
prácticamente todas las organizaciones del mundo están desarrollando un
“espacio virtual”, en el cual se llevan a cabo gran parte de sus actividades.
Estos espacios virtuales se desarrollan dentro de la red de redes, “Internet”.
Ésta constantemente se reinventa, lo cual es una gran ventaja competitiva con
respecto a otros medios, ya que permite la actualización de contenidos, la
escalabilidad de las plataformas, el mejoramiento de la usabilidad de los
ambientes y sobre todo reduce la distancia entre los usuarios y las
organizaciones a sólo un “click”.
Términos como e-business, e-marketing o
e-service no son modismos del lenguaje, son realmente nuevas tendencias en el
área de negocios, las cuales pretenden desarrollar plataformas de comercio
electrónico globales, de alto rendimiento y competitividad.
Acceso
y disponibilidad 365 días al año
Actualmente, los clientes requieren un
servicio excelente y coherente, y un acceso y disponibilidad de nada menos que
24 horas al día, 365 días del año. Con la competición a un solo click de
distancia, ninguna organización puede permitirse el lujo de prescindir de un
sistema de gestión de las relaciones con los clientes (Customer Relationship
Management, en inglés, o C.R.M. abreviado) de vanguardia, que cubra todos los
canales y funcionalidades y que eleve el servicio al cliente de un
planteamiento obsoleto a un nivel estratégico.
Un C.R.M. es precisamente esa estrategia de
negocio que toda empresa necesita. Creado para comprender y anticipar las
necesidades de los clientes actuales y potenciales de la firma, C.R.M. es como
un proceso que ayuda a unir todas las piezas que representan información acerca
de clientes, ventas, mercadeo, preferencias, comportamientos y tendencias del
mercado.
La solución C.R.M. de una organización debe
admitir todos los canales posibles de interacción con el cliente: Teléfono,
fax, correo electrónico, Internet, dispositivos inalámbricos y el contacto
directo.
Las iniciativas de Customer Relationship
Management (C.R.M.) tienen como objetivo aproximar a los clientes y las
corporaciones, construyendo relaciones de largo plazo basadas en el
conocimiento mutuo y en la satisfacción de sus necesidades y maximizando, de
esta forma, el valor a lo largo de su ciclo de vida.
El término C.R.M. es normalmente usado para
designar un conjunto de técnicas, metodologías y herramientas informáticas que
permiten a las agrupaciones construir iniciativas de relationship marketing.
Revisión
de las plataformas
Sin embargo, en la actualidad, la
aplicabilidad de estos sistemas de información se ha visto cuestionada debido a
la falta de adaptabilidad de las plataformas tecnológicas a las verdaderas
necesidades de cada corporación. Es común denominador que se provea a una
industria de una plataforma tecnológica excesivamente costosa y compleja sin
ningún tipo de adaptación, lo que crea un desequilibrio en los procesos back
office de las corporaciones, teniendo éstas que adecuarse al paquete
tecnológico y no la tecnología adecuándose a los procedimientos y necesidades
de cada empresa. El proveedor de servicios I.T. busca proveer herramientas
costosas y no herramientas adaptables. La aplicación de cada fase de las
herramientas tecnológicas debe proveer al empresariado un instrumento de
cohesión entre la filosofía de funcionamiento de la corporación y la
automatización del manejo de la información evaluando necesidades, beneficios y
objetivos a corto y largo plazos, a fin de poder adecuar las estrategias C.R.M.
a sus organizaciones.
El tipo de herramientas que se pueden
desarrollar en el entorno tecnológico, y que puedan proveer a la industria
beneficios a corto, mediano y largo plazos, es diverso. No existe la fórmula
mágica para implementar un sistema C.R.M.; el único punto claro es que el
cliente es el factor más importante a la hora de establecer una estrategia de
desarrollo de tecnologías dirigidas hacia él.