El
organismo gremial que agrupa a las empresas privadas dedicadas al sector
petrolero desarrolla en estos momentos un estudio para determinar, desde su
óptica, las debilidades y fortalezas de Venezuela frente al acuerdo
subregional.
La reciente entrada formal de Venezuela en
el Mercado Común del Sur (Mercosur) impone a gobierno y empresarios venezolanos
nuevos retos para poder competir en áreas muy delicadas para cualquiera de las
economías de las naciones que ya venían conformando el acuerdo económico más
dinámico de Sudamérica.
Para muchos economistas, el ingreso
definitivo de Venezuela estuvo facilitado fundamentalmente por la situación del
mercado petrolero mundial. Algunos interpretan que esto no es sino la forma que
tienen naciones como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, e incluso Chile
como estado asociado, de asegurar su aprovisionamiento de combustibles.
Del lado venezolano, el empeño
gubernamental obedece también a las crecientes discrepancias entre el
presidente Hugo Chávez y sus homólogos de Colombia y de Perú, dos miembros de
la Comunidad Andina de Naciones, donde nuestro país había tenido participación
activa desde hace varias décadas.
En el otro grupo, el de los Tres,
conformado por Colombia y México, las cosas tampoco se vislumbraban bien,
debido a las diferencias con el presidente Vicente Fox y las que se avizoraban
con el derechista y conservador presidente electo Felipe Calderón.
Sacando
cuentas
Antonio Vicentelli, presidente de la Cámara
Petrolera de Venezuela, dice que lo crucial al entrar en este nuevo escenario
comercial es que existe la percepción de parte de todos los miembros de que
como nuevo socio somos un excelente mercado para consumir bienes y servicios
que ellos producen. La pregunta que quizá surge es si nuestro país podrá
penetrar tan fácilmente esos mercados con los bienes y servicios que produce.
Durante varios meses, la Cámara Petrolera
ha venido trabajando en un estudio para establecer las fortalezas y debilidades
del acuerdo gubernamental. El análisis, que esperan concluir a finales de 2006,
incluye la verificación del tamaño de las empresas potencialmente exportadoras
de todas las naciones del Mercosur y de Venezuela.
Otro de los aspectos incluidos en la
investigación tiene que ver con las políticas de cada país para estimular la
exportación de sus empresas.
En el caso de Brasil, Vicentelli dice que
una de las cosas que han podido recoger en el informe es la enérgica política
de apoyo a las exportaciones que los dos últimos gobiernos brasileños han
empleado para favorecer su infraestructura industrial.
Entre los aspectos contenidos dentro de
esta política de estímulo a las exportaciones están el acceso a los créditos de
bajo costo, la condonación de pago por impuestos, la imposición de condiciones
que permanecen en el tiempo y la facilitación de los trámites para vender en el
exterior.
El programa se conoce como “Campeones” y
utiliza las grandes empresas para empujar las medianas con poca capacidad exportadora.
Áreas
de atención
Vicentelli aclara: “El Mercado Común es
para que todo el mundo crezca”. Según la
visión del presidente de la
Cámara Petrolera, la idea es que, con la confrontación de
productos de diversos países, éstos se vuelvan más competitivos, no sólo en el
marco del acuerdo, sino también para conquistar otras plazas mundiales. En tal
sentido, agrega Vicentelli, es primordial que Venezuela, además de crear
políticas para estimular las exportaciones, actualice todos los instrumentos
legales para que se allanen los caminos que conduzcan a la implementación de
nuevas y más rentables tecnologías en los procesos de facturación de productos.
El apoyo gubernamental en este sentido es
crucial, según el empresario.
Destacó que a pesar de que Venezuela es muy
fuerte en el área de ingeniería y que hay compañías de servicios que prestan
asesoría y diseñan mecanismos de extracción y procesamiento de combustibles en
Brasil, México, Arabia Saudita y otras naciones, es importante contar con la
parte de políticas de respaldo para presentarse con las mismas fortalezas que
tienen las empresas con las que les tocará competir.